“Es una terapia complementaria a las ya existentes que utiliza al caballo como mediador para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad física, psíquica o sensorial, problemas de salud mental y/o problemas de adaptación social”.
Como la definición es muy amplia se decidió crear una subdivisión en el Congreso Internacional de Equitación Terapéutica de Toronto (Canadá) 1988 y fue aprobada posteriormente a nivel internacional por la FRDO (Federation of Riding for the Disable International) con sede en Bélgica.